Quien soy
D
esde que comencé mi trayectoria como abogado, siempre he tenido claro que el Derecho no se reduce a normas y procedimientos. Detrás de cada caso hay una persona, una historia y unas circunstancias que merecen ser escuchadas con respeto y empatía.
Mi manera de trabajar se basa en la cercanía y en el trato directo. Creo que la abogacía no debe ser un mundo distante ni frío, sino un espacio en el que el cliente sienta que su voz importa y que sus preocupaciones son tomadas en serio desde el primer momento.
Con más de diez años de experiencia en Derecho Penal, mi objetivo ha sido siempre ofrecer una defensa rigurosa y honesta, sin perder de vista los valores que me mueven: la justicia, la integridad y el compromiso personal.
Esta forma de entender la profesión es la que guía cada decisión que tomo, y se refleja en los principios que inspiran mi día a día como abogado.
Javier Morales
DESPACHO JURÍDICO
Mis principios
Inspirados en El alma de la toga (Ángel Ossorio, 1919)
- No pases por encima de un estado de tu conciencia.
- No afectes una convicción que no tengas.
- No te rindas ante la popularidad ni adules a la tiranía.
- Piensa siempre que tú eres para el cliente y no el cliente para ti.
- No procures nunca en los tribunales ser más que los magistrados, pero no consientas ser menos.
- Ten fe en la razón, que es lo que, en general, prevalece.
- Pon la moral por encima de las leyes.
- Aprecia como el mejor de los textos el sentido común.
- Procura la paz como el mayor de los triunfos.
- Busca siempre la justicia por el camino de la sinceridad y sin otras armas que las de tu saber.